LA SEÑORA
Cuando la política se pone maquiavélica, mola mazo. Hace unos meses, Gallardón y Esperanza nos ofrecieron una escena de tragedia shakesperiana, casi una versión cañí de Yo Claudio, con Marianico el Corto pidiéndoles que esperaran unos meses para apuñalarle:
-Aún es pronto, chicos. Esperad a que pierda. Lo dice mi carta astral.
Para Rajoy, debe ser una sensación emocionante eso de estar sentado sobre un nido de víboras. Declaraciones intencionadas, aplausos calculados, efusivas manifestaciones del tipo “Yo estoy con Mariano”. Pelotas y traidores en la misma olla. Los móviles echando humo ¡El ser humano en todo su esplendor!
Durante los primeros días, el líder pasó de puntillas sobre las brasas de la derrota . Uy, si no quema…, se dijo. Pero ya sabemos lo que ocurre con algunas brasas, que acaban convertidas en incendio. Como en las mejores series, no hay nada más atractivo que ver a una familia destrozándose. Antiguos amigos desairados, gente que se merecía más, los que se preguntan en voz alta qué hay de lo mío, los que sacan pecho y dicen: “a mí me votan y a ti no”. Los que se sienten dolidos porque el colega de otros tiempos ya no les llama. Cuando el mundo del corazón, la política o el deporte adoptan las reglas de la ficción (giros inesperados, alianzas, lucha por el mismo objetivo), de repente se vuelve interesante. En cambio, cuando todo son discursos, perdemos el interés. Así pues: ¡Que siga la intriga!
Insisto: estos tipos se están convirtiendo en grandes personajes para una ficción. Esperanza, aquella chica atolondrada -nadie daba un duro por ella cuando los chicos del Caiga le daban cera…-, convertida ahora en una mujer de hierro. Gallardón, el político culto y amante de la ópera, desplazado por las malas artes. Rajoy, el líder gris, tratando de domar a las fieras. Soraya, la sangre nueva que irrita a los más mayores. Pizarro, el jubilado patriota que no tiene bastante con sus millones…¡Ya veo el trailer! ¡Ya veo el trailer! ¡Solo faltan algunos líos de faldas para que esto se convierta en un gran serial!
Tags: Caiga quién caiga, Esperanza Aguirre, ficción, Gallardón, Marianico el Corto, Pizarro, PP, seriales, Shakespeare, Yo Claudio
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Abril 22, 2008 at 10:28 am
Estoy convencido que los de CQC, sin quererlo, hicieron de Esperanza un personaje cercano a las masas y así le hicieron un enorme favor. Como oí hace años a un político francés “¡que hablen de mí, aunque sea mal!”.
Abril 22, 2008 at 2:57 pm
¿La hoguera de las vanidades?
¿La hoguera de los narcisismos? ¿Los personajes pierden su egoísmo durante la trama? ¿Quizá la prudencia por la eterna espera, la precipitación?¿O mas bien por el otro lado de la palabra vanidad? Que forma de vida tan suntuosa y artificial en la que están sumergidos…
Abril 22, 2008 at 5:50 pm
Sí, no se donde lo leí, Espe está hecha una Patty Hewes, rollo Damages total. Está claro que Rajoy haría una comedia estupenda, el más jodido en comedia es el mejor. ¡¡Que siga la fiesta!! (democrática.) Y gracias por el vínculo.
Mayo 1, 2008 at 12:45 pm
Hostias, mi madre tiene una cosa como la que tiene la espe en la chaqueta. o_0
Mayo 1, 2008 at 12:46 pm
Eso sí, sin el lazo ese hortera. Y mientras escribo esto un perro trata de violear a mi pobre perra mientras está a punto de ser atropellada. El surrealismo se ha apoderado de mi vida, fijo