FOSTER WALLACE
Me parece lógico que Foster Wallace haya acabado así. Es algo que se presiente teniendo un mínimo de sensibilidad, captando la línea subterránea que fluye en sus libros. Para mí era uno de esos autores a los que no te imaginas envejeciendo. Y ahora que veo el estilo grungge que luce en la foto, comprendo mucho mejor que haya acabado como Kurt Cobain.
Cuando uno lee por ejemplo las primeras novelas de Martin Amis o de Philiph Roth sabe que a esos autores solo les quedan dos caminos: continuar con la sátira o avanzar hacia el terreno de la tragedia y la gravedad. Las obras de estos dos escritores han ganado en reconocimiento y respeto a medida que han abrazado (supongo que de manera natural) una visión más lúgubre, y digamos que mejor vista por los cenáculos literarios.
Quizás con este acto trágico, Foster Wallace haya conseguido ser visto como algo más que un simple escritor satírico.
En un universo cada día más infantil, donde la educación aparece regulada por engendros como la LOGSE, un escritor que se comporta como un catedrático (buscando la acotación, la referencia, el detalle), huyendo de la frivolidad, tiene los días contados. Vean lo feliz que es Jaime Bayly y lo bien que le va.
Foster Wallace no hablaba de las personas, sino del sistema. Decía cosas feas. No celebraba este universo pop. Podríamos decir que su suicidio es el resultado de atravesar ciertas líneas de sombra que la mayoría evitamos.
Como todos los suicidas, era alguien que no se adaptaba, que no compartía las reglas de nuestro mundo, su alegría burbujeante, su frivolidad vitaminada. Foster Wallace podía demostrarte que unas simples vacaciones en un crucero podían ser una muestra del horror contemporáneo. En un mundo plagado de franquicias de burritos y de centros de spa, un escritor como él ya no pintaba mucho. Quizás tendría que haberse adapatado, ponerse una barra de incienso y leer un poco a Paolo Coelho.
This entry was posted on Septiembre 22, 2008 at 11:39 am and is filed under Actualidad. You can subscribe via RSS 2.0 feed to this post's comments.
Tags: crucero, Foster Wallace, literatura, Martin Amis, next generation, Paolo Coelho, Philiph Roth
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Septiembre 22, 2008 at 4:09 pm
Alea Jacta est!
Si llueve después de tronar
era de esperar.
Saludos.
Septiembre 26, 2008 at 12:17 pm
Quiyo,
A mi lo que más me impresiona es que si los que triunfan se cuelgan que harán los que lo llevan malamente…¿no?
De acuerdo en que era un pedazo de escritor. Cuando escribí en Público sobre los candidatos a escribir “LA GRAN NOVELA AMERICANA” (y de Philip Roth) lo metí en la tripleta junto a Eugenides y Chabon si es que antes no lo hacían Roth, Delillo o Pynchon…joder, espero que se me de mejor la primitiva.
Un abrazo.