ALFREDO EL GRANDE

Acabo de leer la biografía de Alfredo Landa escrita por Marcos Ordoñez. Se titula Alfredo el Grande, Vida de un cómico, y está en Aguilar. Recomiendo su compra. Después de toda una vida dedicada a la interpretación, el tipo sabe de lo que habla. Os dejo este trozo, que me ha gustado mucho. Dice Alfredo:

“(Nuestras películas) no llegaban a la suela de las grandes comedias italianas de los cincuenta y los sesenta, en eso estoy de acuerdo contigo, y me fastidia un poco (…) Es cierto: apenas hay películas en el cine español de la altura de La escapada, Una vida difícil o En nombre del pueblo italiano. Eran comedias populares pero con un componente crítico que aquí no hubo. Por la dictadura, obviamente. Hubo una película de Sordi, te acordarás, El médico de la Mutua, que no sólo fue un gran éxito sino que obligó a los políticos a reformar, en cierto modo, la seguridad social italiana, de la que era una sátira muy bien traída, muy certera. Les obligó a mirar de frente el problema. Por eso el cine italiano de entonces estaba siempre por delante del nuestro. Aquí hemos tenido actores extraordinarios, pero no ha habido una generación como la de Sordi, Gassman, Tognazzi y Manfredi. Y aquellos guionistas: Age y Scarpelli, Ennio Flaiano, Ettore Scola…De eso aquí siempre hemos andado flojos, con las excepciones de rigor. Lo que nunca me canso de repetir: la mayoría no reescribían, iban al bulto. La falta de pasión, el no entregarse para dar lo máximo, el cancaneo y la vagancia, eso es lo que siempre nos ha perdido. Nos pierde lo fácil, lo barato. ¿Por qué no nos tomamos más en serio las cosas? (…) Las mejores películas (…) eran inspiraciones del momento. Les seducía una idea, una trama, y se ponían manos a la obra, pero se cansaban enseguida. Se encogían de hombros y todo su talento lo dedicaban a la vida, que también tiene su mérito. No había un esfuerzo continuado, un deseo de mejorar. Quizás es que no somos un país de esfuerzos continuados sino de chispazos y abandonos.

Lo jodido es que mucha gente esforzada se quedó en el camino. Jardiel (Poncela) murió por eso. El mayor renovador del teatro cómico en España, por no decir en Europa o más allá, muere amargado, machacado por la crítica, rechazado por buena parte de su público. No pararon de meterle palos en las ruedas hasta que se amargó y reventó. Tuvo que enfrentarse con un público adocenado, con unos críticos cabestros…

Si hubiera nacido en otro país hoy estaría en todos los panteones. Cada obra de Jardiel era un intento de ir más allá, de innovar, de hacer algo distinto, y eso, amigo, es una lucha muy desgastadora. Y el mismo Mihura. Dime si no es para amargarse que escriba Tres sombreros de copa en 1933 y no estrene hasta 1953. ¡Más de veinte años en el cajón! Y luego, cuando tiene éxito, le salen los listos y le dicen que se ha traicionado, que se ha vendido a la burguesía. “No, es que usted era bueno entonces. Usted lo que tenía que haber hecho era joderse la vida y seguir por aquel camino. Hasta la inmolación”.

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One Comment en “ALFREDO EL GRANDE”


  1. Hay discrepo…

    del Poncela…. la mejor, pa nosotros, una obra que es algo asi como… “las rubias como estas buenas es con patatas”…algo asi…..


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